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Mogel Motte, el «tapado» de Essen

Portada de Mogel Motte

Portada de Mogel Motte

Mogel Motte

Autor: Emely y Lukas Brand

Editorial: Drei Magier Spiele

Nº Jugadores: 3-5

Duración: 20 Min.

Edad: 7 años en adelante

Ya en los primeros días de la pasada feria de Essen existía un murmullo contínuo sobre un juego que en principio había pasado desapercibido en la inmensa lista de novedades pero que muchas de las personas con las que hablamos en los pasillos (entre ellos los autores Stefan Stadler y Antoine Bauza) citaban como uno de los que más le había gustado.

Este juego no es otro que Mogel Motte, el primer juego diseñado por Emely y Lukas Brand, hijos de los diseñadores Inka y Markus Brand, que también presentaban Village, su nuevo juego, en la feria. En Mogel Motte, publicado por la editorial alemana Drei Magier Spiele, los jugadores tienen como objetivo deshacerse de las cartas que tienen en la mano. Al comienzo del turno los jugadores reciben 8 cartas, numeradas del 1 al (también hay unas cartas especiales) 5 y se toma una del mazo como muestra para iniciar una pila de descartes.

Durante su turno, un jugador coloca una carta de su mano en la pila de descartes de forma que su número debe ser un exactamente un número mayor o menor (por ejemplo, si en la pila hay un 2, el jugador puede colocar un 1 o un 3). Si el jugador no dispone de cartas apropiadas para jugar, añade una carta a su mano. Si por algo Mogel Motte es especial es porque se permite hacer trampa a los jugadores, eso sí, de forma controlada. A lo largo de una ronda de juego los jugadores pueden hacer desaparecer sus cartas dejándolas caer al suelo, escondiéndolas en la manga o de cualquier otra forma que se les ocurra, pero solo una carta cada vez y nunca si es la última carta que tienen en la mano.

Uno de los jugadores, que tiene una carta especial de Guardián para ello, puede acusar a los jugadores de hacer trampas. Si la acusación es falsa, el jugador que acusó debe robar una carta y añadirla a su mano. Si por el contrario la acusación es correcta, el jugador que hizo la trampa ha de recuperar la carta que trataba de escamotear y una carta del jugador que tenía la carta de Guardián. El jugador que hizo trampa se convierte de esta forma en el nuevo Guardián. En el juego hay cartas de Polilla, que no tienen números y los jugadores solo pueden deshacerse de ellas haciendo trampas.

En el juego hay algunas cartas especiales que son las siguientes:

  • Hormiga: Tras jugar una hormiga, todos los jugadores excepto el jugador activo debe coger una carta de la pila de descartes.
  • Cucaracha: Tras jugar una cucaracha, el jugador más rápido en jugar una carta del mismo número se libra de ella.
  • Mosquito: Tras jugar un mosquito, todos los jugadores excepto el jugador activo deben tocar la pila de descartes. El jugador más lento en hacerlo recibo una carta de cada uno de los demás jugadores.
  • Araña: Tras jugar una araña, un jugador puede darle una de sus cartas a otro de los jugadores.

Cuando un jugador se queda sin cartas la ronda termina y los jugadores obtienen 10 puntos por cada Polilla que tengan en su mano y 5 puntos por cada carta de otro tipo que aún tengan en la mano. Tras un número de rondas determinado, el jugador que haya obtenido menos puntos es el ganador.

El jugador está publicado en una edición que contiene las reglas en holandés, inglés, francés, alemán e italiano.

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